“Mi nombre es Luis, tengo 19 años, soy el único y último hijo de la unión de mis padres.Cada uno tuvo una familia anterior con la cual tengo escasa convivencia. Desde que nací ellos se separaron. Soy estudiante de prepa y hace unos meses me hice la prueba de Elisa, saliendo positiva lo cual fue para mi, muy impactante. Acudí a una clínica de salud y desde el momento en que entré sentí miedo y vergüenza. La atención fue muy fría por parte del personal, quise saludar a un médico y no me dio la mano y ello me hizo sentir como apestado. En mi familia nadie sabe que soy gay y una media hermana, encontró mis resultados y se lo dijo a mi mamá. Ellas se enojaron conmigo y no me preguntaron más, mi madre solo me dijo que nadie debía enterarse y menos mi padre que viene a la casa de vez en cuando, la mayor parte de las veces alcoholizado, porque dijo que él le echaría la culpa a ella. Mi madre no me preguntó como estoy, aunque a veces la he visto llorar, solo apartó mis trastes y ya no puedo usar el mismo baño. Me siento solo, triste y no sé qué hacer, pienso que les fallé a mis padres. No sé cómo acercarme a mi mamá y me siento culpable por ser una carga más para ella, después de todos sus problemas".

 

 

Comentario PROFIN VIH

 

En este caso es posible identificar que los problemas que se atribuye Luis no surgieron a partir de haberse infectado por VIH/SIDA, sino comenzaron incluso antes de que él naciera. Parecería que él se atribuye cargas y problemas que no le corresponden y no deslinda cual es su problema y por lo tanto su responsabilidad y cuales son competencia de segundos y terceros. Él ha asumido que todo es su culpa, pero no es así. Haberse descuidado si es su responsabilidad pero también es resultado de una serie de situaciones en su contexto familiar.

 

En VIH con mucha frecuencia la familia forma parte esencial del problema, por lo menos de todo aquello que está relacionado con lo que sucedió antes de que llegara el VIH y que muchas veces colaboró de una u otra manera a que más tarde el riesgo se concrete.

 

En general, la mayor parte de las personas esperan que su familia sea su principal fuente de apoyo en momentos difíciles y de enfermedad, pero muchas veces esto parece ser algo deseable pero no tangible. De hecho, la familia puede ser tan disfuncional que dista mucho de ser el soporte emocional que sus miembros necesitan; por el contrario, es el sitio en el cual, se cultivan (conscientes o no) una serie de problemas muchas veces graves, por ejemplo: abusos de todo tipo, violencia física y psicológica, nula relación afectiva, como en este caso con una madre distante y aparentemente insensible o bien un padre ausente física y afectivamente etc.

 

Por otra parte tratándose de VIH/SIDA las personas con frecuencia no saben cómo enfrentar el problema, asumiendo a veces una respuesta acorde a considerar que se trata de una enfermedad “mala, incurable, contagiosa, vergonzosa”. Al parecer les es más fácil no hablar del tema, no preguntar y adoptar, en ciertos casos, una actitud indiferente frente a las emociones que genera.

 

Muchas veces las personas infectadas por VIH no son consideradas como víctimas, sino como agresores. Son vistas por algunas personas como las que han desafiado los valores y las buenas costumbres y por ende a la sociedad.

 

La familia tiende con frecuencia a depositar en el infectado toda la responsabilidad por sus actos personales, eludiendo la responsabilidad que ellos mismos tuvieron en el crecimiento y formación de quien hoy resulta afectado, de tal manera que pareciera que quien padece VIH vendría a ser el único “marcado ” favoreciendo con ello el dejar libre al resto de convivientes de todas aquellas ausencias, carencias, errores, deficiencias o actos inadecuados cometidos, en particular, por el padre y/o la madre o bien por otros adultos convivientes cuando el afectado era niño o niña.

 

Quien padece VIH como tal vez llego a suceder en situaciones previas, termina por sentirse responsable de actos que el no cometió directamente pero que piensa que son su responsabilidad y que favorecen la afectación de toda la familia.

 

El impacto de infectarse por éste virus generalmente crea una crisis emocional fuerte y la persona tiende a aislarse por la sensación de vulnerabilidad y temor a la muerte, así como el miedo de infectar a otros, lo que lo lleva generalmente a cerrarse a la comunicación, favoreciendo la sensación de soledad, la cual puede ser más intensa si su preferencia sexual ha sido hasta entonces oculta o, como sucede en muchos casos, la considera una “mancha personal”

 

Superar estas respuestas emocionales y el propio estigma que el VIH/SIDA genera es importante, porque facilita el proceso de desarrollo que moviliza los recursos personales para superar los bloqueos que impiden la capacidad de acción requerida para la supervivencia y también la adherencia al tratamiento.Es importante acudir a los servicios de salud disponibles y buscar ayuda psicológica, lo cual ayudará a enfrentar mejor el VIH/SIDA y en el mejor de los casos darle un sentido diferente a la enfermedad lo cual hará posible un cambio importante de conducta y mayor calidad de vida.

FAMILIA, MITO Y SOLEDAD

¿Quiere dejar sus comentarios?

Hágalo en este espacio.

Su información es confidencial y anónima.

AVISO DE PRIVACIDAD

 

Atendiendo  lo establecido en la Ley de Protección de Datos Personales  la Asociación  PROFIN VIH  A.C. hace del conocimiento de sus lectores que todos los datos publicados en esta página Web en ningún momento afectan la privacidad  de ninguna persona en contacto con la Asociación  PROFIN VIH, dado que únicamente se publican las conclusiones emanadas de las investigaciones, estudios y análisis surgidos a nivel poblacional o colectivo  para beneficio de otras muchas personas . Cualquier cita de algún caso se realiza tomando en cuenta solo los datos sobresalientes, sin personalizar y con el único fin de que, empleando datos reales, se llegue a conclusiones generales. En PROFIN VIH A.C. Los datos de cada persona son estrictamente confidenciales y nadie ajeno a PROFIN VIH  - a reserva que el propio titular lo autorice por escrito y con base  en la normatividad establecida por el IFAI  -  tiene posibilidad de consultar ningún documento relacionado con la salud o cualquier patología de la persona atendida. 

 Se publica este aviso de acuerdo a lo establecido por el IFAI en lo referente a “Aviso de Privacidad” para cualquier empresa, institución o publicación. 2018.

 

Teléfonos 55 55276205 / 55 53993671   email: profinvih@prodigy.net.mx